COLE 2008


Qué hay de nuevo, amigos?

Este es mi particular resumen del acontecimiento:

El encuentro del 'cole' de este año ha sido en mi opinión el más familiar de todos: 7 parejas y 7 niños (de corta edad), en el que sólo pudimos aprovechar astronómicamente la segunda de las noches.

La primera noche estuvo nubosa, subimos al lugar de observación e incluso montamos, pero tan sólo pudimos apuntar a ratos a Júpiter, y poquita cosa más. Curiosamente, para lo nuboso, había muy poca turbulencia a pesar de la poca altura del planeta, se veía muy estable en todos los instrumentos.

El segundo día lo empezamos a mediodía intentando mirar el sol a través del PST del amigo Esteve junto a un aperitivo devorado vorazmente por los pequeños del grupo; no había mucho que ver, yo pude apreciar diversas fulguraciones pequeñas y alguna alteración en la piel de naranja del disco solar. Al ser yo quien enfocaba y ser los detalles muy tenues, los compañeros no distinguieron casi nada, una lástima.


La noche fue diferente: desaparecieron las nubecillas y en su lugar apareció el nubarrón de la vía láctea, denso y contrastado: qué preciosidad!. Monté tan apresuradamente, que sólo al alinear el buscador me di cuenta que había colocado la plataforma de seguimiento al revés (norte/sur) vaya cagada!; por suerte pude sacar el tubo montado y apoyarlo atravesado en los asientos del coche para
remediar el entuerto. El colimado como siempre, con el laser: decente  ero mejorable, hay que trabajar más ese tema.
Empecé yendo directo a M13 para que los compañeros pudieran apreciar lo que daba de sí la apertura del juguetito. Vicent enseguida lo movió para buscar la 6207 que está junto a él, mucho más pequeña pero no por ello menos contrastada, bajé aumentos para tenerlos juntos en el campo, una visión muy agradecida. Entonces pasé a buscar los velos con el Panoptic35 y el correspondiente OIII. El 'escobizo' como llamo yo al 6992/95 contrastaba muchísimo más que en las anteriores visiones con esta combinación; adquiría una proporción tridimensional y a cada segundo que pasaba en el ocular se percibían detalles nuevos. Una parte de los velos intermedios también aparecían en el exterior del campo. Pasé al otro velo (6960), que me pareció menos vistoso; en esta ocasión no aparecía aquel reflejo que el otro día iluminó de un color diferente alguno de los filamentos. En ese momento apareció junto al telescopio Ana, la compañera de Gabriel, que resultó ser un atlas estelar con patas: además de sugerir buenos objetivos, conocía su numeración en los catálogos e incluso se sabía de memoria algunos de los campos... qué envidia de memoria! como que el resto de la gente estaba más interesada en hacer fotos, me acompañó la mayor parte del resto de la observación, lo cual agradezco, pues era una observadora más que válida para contrastar visiones. Tras volver a visitar ambos Velos, quise ir a un objeto que me había sido esquivo: la crescent (6888)... allí estaba, sí! esta vez no había dudas; por lo que vi, estoy casi seguro de que la intuí correctamente el verano pasado, hoy se dibujaba claramente un suave corazoncito de lado sobre un fondo estrellado. Ana me pidió ir hacia las grandes de la zona, la Norteamérica y el pelícano; el campo del anoptic35 no daba más que para trocitos, y decidí centrar la zona más visual, la de la 'costa'; se apreciaba nebulosidad por doquier, pero el campo limitado no me dejaba suficiente  respectiva para poder identificar cada zona. Entonces Ana me propuso el reto de la noche, el  quinteto de Stephan. Nunca lo había buscado, creo que lo había visto una vez en el granteJavi, era un buen objetivo. No confiaba demasiado en los encoders y hice mal, di demasiadas vueltas para volver después a lo que había intuido como posible. En el camino teníamos a 7315, bonita galaxia, pero que nuestro objetivo nos hizo ignorar; tras un rato de espirales decidí que tres manchitas envueltas por estrellas que apreciaba claramente debían ser nuestro objetivo. Ana afirmó ver las manchitas, aunque no las distinguió al subir al LVW22; yo  continuaba viéndolas, pero no mejoraba la apreciación de detalle. Una comprobación rápida a las cartas/libros nos dio la razón: aquellas manchitas eran los componentes principales del quinteto! Con el buen sabor de boca que nos quedó, Ana volvió a sugerir: la nebulosa Saturno (7009): esta vez fue más rápido encontrarla; un pinchito azul bien majo. A partir de aquí, hicimos un tour por otra tanda de objetos, que listo sin orden: la pequeña Dumbell (M76), mi querido M11, el precioso M15, M27, M57, la doble-doble, M51 que a estas horas ya estaba muy baja, la zona de sagitario: M8, M20, M16, M17 (por cierto, que no conseguí resolver visualmente los pilares), el doble cúmulo, etc.

Hablando de cúmulos, los mejores, los de Casiopea. Buscando el 457, que al verlo rebauticé como Wall-e por los 'ojitos saltones', pasamos por algunos otros clúster de esta zona tan rica. 

Me voy a apuntar las sugerencias de Victor Deckert para esta zona. Recuerdo también la última visión que me llevé del lugar: el hermoso triángulo que formaban doble clúster, M31 y M33 a simple vista, qué bonita postal!!!

Recogí tras observar otro de los objetos pedidos por Ana que ya estaba visible, aunque ella ya se había retirado: la Helix(7293); por cierto que me pareció mejor resuelta con el filtro UHC que con el OIII.

Pues nada, una buena sesión, no planificada (mi eterno error, por falta de tiempo) pero bien aprovechada. Además el sistema plataforma+encoders funcionó decentemente (mal menor: tuve que realinear cuatro veces, cada vez que se acababa el recorrido...).

Lástima no haber tenido otra noche para aprovechar mejor este cielo e ir más a por objetos débiles.

Un saludo,

Autor: Jordi Sesé